MADRID | OTR PRESS
La vicepresidenta primera y portavoz del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, aseguró que la decisión de cerrar la central de Santa María de Garoña (Burgos) en el año 2013 es «política, definitiva e irreversible». Así lo comentó en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, reunión en la que el Ejecutivo ha aprobado un Plan de Dinamización y Empleo que no sólo no supondrá una pérdida de empleos, sino que dentro de cuatro años habrá más puestos de trabajo y oportunidades para la comarca, tal como informó De la Vega.
En el Consejo de Ministros celebrado ayer, el Gobierno aprobó el Plan de Dinamización y Empleo de la comarca burgalesa en la que se asienta Santa María de Garoña, la central nuclear cuya vida útil se prolongará hasta el año 2013, según confirmó el pasado jueves el ministro de Industria, Miguel Sebastián. La vicepresidenta De la Vega afirmó que esta decisión es «política, definitiva e irreversible», ya que atiende a criterios de sostenibilidad, de modelo económico y medioambientales. «Está motivada, es lo razonable y, por tanto, es definitiva, de cese definitivo e irreversible. No es imaginable que alguien piense que va a cambiar de decisión. No sería razonable y tampoco sería admisible», agregó.
La orden de cerrar la central, que se publica en el Boletín Oficial del Estado hoy, no es de renovación de la explotación, sino de «cese definitivo de la actividad», recalcó la vicepresidenta, que añadió que además se incluyen las medidas previas del cierre definitivo para garantizar que el plazo de funcionamiento finalice dentro de cuatro años. Se trata de «una decisión que se adopta en el marco de la política energética y de compromiso de los ciudadanos», dijo De la Vega, que es «coherente a su vez con la Directiva de la Unión Europea».