SAN SEBASTIÁN | OTR PRESS
El representante de la izquierda abertzale, Arnaldo Otegi, ha asegurado que la sentencia del Tribunal de Estrasburgo sobre la ilegalización de Batasuna supone «una vuelta de tuerca más en el recorte de libertades» y es «una mala noticia, un dato preocupante» que «sigue una filosofía de guerra preventiva y total contra el terrorismo que en su día inauguró George Bush con la ayuda del señor Aznar, Tony Blair y otros líderes mundiales». La sentencia no supondrá «variación ninguna» en los «razonamientos, análisis políticos y propuestas» de la izquierda abertzale, que está estudiando una posible respuesta, aseguró ayer Otegi.
«El Tribunal se mantiene en filosofía instaurada en el planeta por George Bush, con la ayuda del señor Aznar, Tony Blair y otros líderes mundiales, que plantea que la dicotomía entre seguridad nacional, seguridad del Estado o libertades, la balanza se inclinaba por la seguridad y el recorte de libertades», lo que supone «un grave error», dijo.
Después de que el martes todos los partidos opinaran sobre la decisión del tribunal Europeo, la izquierda abertzale decidió esperar para mostrar su posición. Así, a través de Otegi éstaaseguró ayer que el Estado «ha ganado una batalla en términos jurídicos», lo que a su juicio supone un «recorte de libertades». El líder abertzale afirmó que el fallo del Tribunal no le ha sorprendido y «su lógica no acerca a un escenario de soluciones». Según aseguró, los abogados están estudiando esta «mala sentencia» y los «pasos que habría que dar en términos jurídicos», por lo que será quienes decidan cómo actuar al respecto. Otegi dijo que desde una lectura política «de urgencia», el fallo debe interpretarse desde parámetros «del pasado». «Desde ese punto de vista, el Tribunal no podría haber dado una sentencia diferente a la que ha dado», que «recorta libertades y pone la seguridad supuestamente por encima de los derechos individuales y democráticos de los ciudadanos», afirmó Otegi, lo que en su opinión constituye «una catástrofe no sólo para Euskal Herria y para la izquierda independentista, sino para el conjunto de la ciudadanía europea».
En su opinión, el fallo representa «una marcha atrás del Tribunal con respecto a sentencias que ha dictado en casos similares».