En opinión de Rajoy, en España no ha habido un «peor» gobierno desde que, en 1977, se celebraran las primeras elecciones democráticas en muchos años. Esto es algo que, dijo, «casi nadie discute» porque el Gobierno «está sin norte, genera problemas donde no los hay, intenta dividir a los españoles en vez de unirlos en torno a un proyecto común, y es incapaz de abordar los problemas reales de los ciudadanos». No obstante, manifestó su intención de seguir denunciando este tipo de actitudes, porque su partido «tiene la obligación de denunciar los errores del gobierno». Es más, según indicó, los «errores» de este Ejecutivo «hacen que cada vez más españoles busquen una alternativa», y resaltó que «la alternativa es una necesidad imperiosa». Después de estos cinco años de José Luis Rodríguez Zapatero, señaló, en España «se percibe una necesidad acuciante de recuperar la sensatez, el rigor, el sentido común y la afirmación de principios y valores».