MADRID | OTR PRESS
El Presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, aseguró ayer que la decisión de cierre o continuidad de la central nuclear de Santa María de Garoña «es ante todo una cuestión seguridad» y añadió que no le condicionará «ningún ápice lo que puede haber de interés economicista, que no económico». Zapatero respondió así al portavoz de CiU, Durán i Lleida, quien le pidió que «reflexione profundamente» y solicitó una prórroga de «4 o 5 años». La cuestión se resolverá en el Consejo de Ministros de este viernes o del próximo.
En declaraciones durante su intervención en el Pleno del Congreso para informar sobre el Consejo Europeo de los días 18 y 19 de junio, el Presidente aseguró que la decisión es un asunto «de responsabilidad con la seguridad de la central que cumple los años de vida de diseño», y agregó que «hasta ahora la gran mayoría de las centrales del mundo no han cumplido ni siquiera la vida de diseño».
A este respecto, afirmó que extremará «las garantías máximas» en función del «principio de responsabilidad en torno a la seguridad» y pidió que no se haga ideología desde ningún ángulo» y que los agentes implicados opten por una posición de «responsabilidad y seriedad».
En cuanto a la petición por parte del portavoz de CiU, Josep Antoni Durán i Lleida, de reflexión sobre el asunto, Zapatero contestó asegurando que recapacita todos los días sobre Garoña y añadió que «es más fácil dar una opinión sin tener la última responsabilidad de decir sí a una central nuclear con más de 40 años de vida para que siga funcionando».
Zapatero dijo que «energía nuclear, la que sea imprescindible» y siempre «con las máximas garantías de seguridad» y teniendo presente «el problema de residuos». «Es un tema que nadie pone encima de la mesa y que todos los países tiene, nosotros también, y nos tocará abordarlo de manera inmediata», apostilló. El presidente destacó que durante la presidencia española de la Unión Europea esta país «debe liderar la apuesta por las energías renovables, que determinará en gran medida los países con más capacidad económica en un futuro no muy lejano».
El portavoz de CiU solicitó «4 o 5 años» de prórroga a la central nuclear mientras se conocen las conclusiones de la Subcomisión del Congreso que analiza la estrategia energética para los próximos 25 años. Durán i Lleida afirmó que las razones por las que este país no puede prescindir de esta energía son «el cumplimiento del protocolo de Kyoto, la dependencia energética de España, la destrucción de empleo y la necesidad de competir con el resto del mundo».
El portavoz nacionalista catalán destacó que el presidente «va insinuando claramente el cierre de la central nuclear», lo que, en caso de consumarse, provocará que no haya ninguna «empresa dispuesta a intervenir un sólo euro» en el futuro de la energía nuclear. Asimismo, le solicitó que tome la decisión por razones «ideológicas» y «reflexione» antes de elegir una opción.