Con esta cumbre, que Zapatero calificó de «histórica» para España, Madrid quiso plasmar su apuesta por cuatro objetivos básicos: la consolidación del Estado de derecho, la consecución de los Objetivos del Milenio, el fomento de las inversiones en energía e infraestructuras, y la promoción del comercio y el turismo. España apoyará así el proyecto Vision 2020, iniciativa de la Cedeao para instaurar una comunidad económica en la región y que tendrá como próximo paso el establecimiento de la unión aduanera, y respaldará también el plan de acción de lucha contra el tráfico de drogas y el crimen organizado. Zapatero se comprometió a trabajar «coco con codo» con las autoridades de los países del África Occidental y garantizó que se esforzará para ello durante la presidencia española de la UE, en el primer semestre de 2010. Sin concretar fecha, invitó a todos los mandatarios a participar en una segunda cumbre con España, esta vez en la Casa África de Canarias.