MADRID | EFE
La presidenta del Tribunal Constitucional (TC), María Emilia Casas, aseguró ayer que la sentencia sobre el Estatut de Cataluña, sobre la que trabajan ininterrumpidamente, saldrá lo antes posible, aunque advirtió de que la agenda de esta institución «no es la agenda política ni la de la política».
Así se pronunció Casas en la rueda de prensa en la que ha presentado la Memoria del TC de 2008, ejercicio en el que, por primera vez, los asuntos resueltos superaron a los ingresados y en la que la presidenta apela a la responsabilidad y al sentido de Estado de los partidos para proceder a la renovación del tribunal.
Los magistrados «trabajan intensamente sin solución de continuidad» en la deliberación sobre el Estatut de Cataluña, ha recalcado la presidenta, que ha asegurado que no se sienten presionados por este asunto ni por la falta de renovación del TC.
No obstante, admitió que hay valoraciones personales por parte de los magistrados «de tristeza, sorpresa, perplejidad en lo que se declara, en lo que se lee, pero nunca para presionar al tribunal».
El TC «no se siente presionado en absoluto», insistió su presidenta, quien explicó que el tribunal hace su trabajo al servicio de la Constitución «sin que las informaciones del exterior» de la prensa o de los políticos le afecten «de ninguna manera».
Preguntada por la marcha de las deliberaciones y la posibilidad de que el tribunal se pronuncie antes de agosto sobre los recursos de inconstitucionalidad presentados contra el Estatuto, Casas recordó la obligación de secreto sobre las mismas que tienen los magistrados.
Sseñaló también que la posibilidad de habilitar el próximo mes de agosto para que el TC prosiguiera su trabajo es una «pura hipótesis» aunque, ha dicho, no sería la primera vez que se hace.
La presidenta recordó que son 182 los preceptos impugnados por el PP y 113 los del recurso del Defensor del Pueblo y que son 10 los magistrados que participan habitualmente en las deliberaciones.