PARÍS | EFE
El ex jefe del aparato logístico de ETA Félix Ignacio Esparza Luri y otros siete presuntos miembros de la banda detenidos en 2004 comparecieron ayer ante la justicia francesa para responder por su vinculación con un taller de confección de artefactos explosivos.
Esparza Luri (46 años), que ya ha sido condenado a dos penas de 19 y 17 años de cárcel en Francia, volvió a sentarse en el banquillo del Tribunal de lo Criminal de París en esta primera jornada del proceso en el que está acusado, entre otras cosas, de dirigir el taller que la organización terrorista denominaba ´Basati´ en una casa de la localidad vascofrancesa de Saint Michel.
Esas instalaciones ubicadas a pocos kilómetros de la frontera española, según los elementos aportados en la lectura del sumario, fueron utilizados por ETA desde comienzos de los 90 y hasta su localización por la policía el 4 de abril de 2004, en una operación que culminó con la detención de los ocho acusados.
El que fuera el responsable de electrónica de la organización terrorista, Íñigo Elizegi Erbiti, en un documento que se le incautó al ser arrestado unos meses más tarde, detallaba la creciente actividad e importancia para ETA de ´Basati´, de donde salieron durante años los artefactos para coches bomba y otros atentados.
El propietario de esa propiedad rural, el vascofrancés Jean Marie Saint Pée (55 años) fue detenido allí junto a José Ceberio Ayerbe (43 años), quien tenía en su poder documentos que indicaban que la banda había realizado ensayos de un cohete tierra-aire con vistas a atacar aviones, y que tenían a ese respecto planes de atentado, junto a informaciones sobre vuelos del Rey y del presidente del Gobierno.