MADRID | EFE
El pleno del Congreso de los Diputados aprobó ayer la reforma del régimen sancionador en materia de tráfico, que simplifica y agiliza el sistema de notificaciones, revisa a la baja la pérdida de puntos y aumenta el descuento por pronto pago al 50 %, entre otras cuestiones.
El dictamen de la reforma fue respaldado por todos los grupos durante el trámite de Comisión, pero ayer en el pleno el PP anunció su voto en contra aunque luego se abstuvo, lo que causó sorpresa en las filas socialistas, que lamentaron, en palabras del diputado Juan Carlos Corcuera, que «se haya utilizado la seguridad vial para atacar al Gobierno».
En el debate, en el que se encontraba, además del ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, el director de Tráfico, Pere Navarro, los grupos anunció que seguirán defendiendo en el Senado algunas enmiendas al texto, que ayer no fueron aprobadas.
CiU, por ejemplo, defenderá en la Cámara Alta que se devuelvan los puntos sustraídos a los conductores que cometieron una infracción, que ahora en la reforma no conlleva pérdida de créditos.
El PSOE propondrá, como lo hizo ayer con el Grupo Mixto, que se retiren puntos por estacionar en un lugar habilitado con limitación horaria, cuando un vehículo carezca de distintivo que lo autorice o se rebase el doble del tiempo abonado.
El diputado del PP Federico Souvirón calificó el proyecto de «desatinado» porque busca un «procedimiento rápido de recaudación» y «limita los derechos de los ciudadanos», y pidió que se acabe «la racha de procesos sancionadores» y lleguen otros de distinta índole.
Pérez Rubalcaba replicó que la reforma procura una mayor inmediatez entre el momento en que se comete la sanción y cuando se ejecuta con la intención de aumentar «su efecto disuasorio y pedagógico».