EFE
Alegret, que se ha referido así al encarcelamiento del llamado segundo violador del Eixample por una nueva agresión sexual, ha advertido que, de momento, la ley no prevé esa vigilancia, de manera que las personas que han liquidado su condena tienen derecho a salir en libertad y que se respete su presunción de inocencia.
La presidenta del TSJC, no obstante, se ha mostrado partidaria de que se emprendan las reformas legales que permitan imponer penas accesorias a los condenados por delitos violentos para que puedan ser vigilados una vez queden en libertad, si se considera que hay riesgo de que vuelvan a delinquir.
Alegret ha advertido, como ya dijera el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), que la propuesta de reforma legal que ha llegado al Congreso debe ser modificada "en algunas cuestiones técnicas" para que las penas accesorias impuestas "no sean desproporcionadas".
En opinión de la presidenta del TSJC, hay que buscar las "fórmulas técnicas adecuadas" para aunar las garantías constitucionales de los condenados y la necesidad de evitar que reincidan las personas que tienen "una clara tendencia a delinquir".