VALENCIA | EFE
El presidente de la Generalitat, Francisco Camps, citado a declarar como imputado por su relación con la supuesta trama de corrupción del PP, explicará ante un juez que no hay «nada de nada» del presunto delito de cohecho que se le atribuye.
Francisco Camps ha señalado en diversas ocasiones que tenía unas «ganas locas» de hablar en sede judicial del denominado ´caso Gürtel´ y ayer mismo, en el pleno de Les Corts Valencianes, y antes de que se conociera la citación, reiteró que no tiene «nada que ocultar».
Por sexta vez consecutiva la oposición le preguntó ayer sobre su relación con la red empresarial que, según investiga el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana, podría haber pagado trajes a Camps y otros dirigentes del PP valenciano.
Desde que se hizo pública su condición de implicado en el ´caso Gürtel´ el pasado 19 de febrero, Camps ha dicho a todo el que lo ha querido escuchar que el auto del juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, en el que se le acusaba de adquirir trajes por 12.783 euros pagados por la empresa Orange Market, no se ajustaba a la realidad.
Desde que en la mañana del 19 de febrero compareció en el Palau de la Generalitat, acompañado de su gobierno y la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, mostrándose «profundamente indignado», Camps ha insistido en que «no hay nada de nada».