MADRID | EFE
La vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, aseguró ayer que no hay contradicciones en el Ejecutivo por la financiación autonómica, aunque la vicepresidenta económica, Elena Salgado, considere que 8.000 millones más son suficientes, y el vicepresidente territorial, no.
En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, la vicepresidenta dijo que la financiación es un asunto «complejo», ya que por un lado está el modelo, y por otro, «el resultante de la aplicación de ese modelo» en cada comunidad autónoma, «que tiene naturaleza y circunstancias diferentes».
A su juicio, en estos momentos se avanza en la definición final del modelo, y en el momento en que ese «ajuste final» esté cerrado, «llevara consigo unas determinadas cifras».
Recordó que la financiación autonómica «no es el reparto de un fondo» entre las comunidades autónomas, sino «un modelo para hacer frente a los servicios básicos y fundamentales de los ciudadanos, vivan donde vivan».
Por ello, continuó la vicepresidenta primera, «lo que hay que fijar es el modelo», y a partir de su cierre se derivaran «unas determinadas cantidades, que se verán cuando esté definitivamente cerrado».
Insistió en que no hay ninguna contradicción «ni en el modelo, ni en las cantidades» en el Gobierno por este asunto.
Se refirió también a las entrevistas mantenidas estos días de los otros dos vicepresidentes con responsables autonómicos para debatir sobre la financiación autonómica, lo que muestra que el Gobierno «sigue trabajando» y confió en que esos avances se traduzcan en «un pronto acuerdo».
Por otra parte, la vicepresidenta segunda y ministra de Economía, Elena Salgado, valoró ayer la reunión que mantuvo el jueves con el consejero catalán de Economía, Antoni Castells, sobre el nuevo modelo de financiación autonómica.