MADRID | EFE
La nueva consejera de Obras Públicas de Andalucía, Rosa Aguilar, aseguró ayer que no quiere «entrar en polémicas» con Izquierda Unida, pero añadió que esta organización, en la que ayer dejó de militar, «no es la que era».
Aguilar explicó -en declaraciones a Onda Cero y según un comunicado de esta emisora- su decisión de dejar la alcaldía de Córdoba y aceptar la propuesta del presidente andaluz, José Antonio Griñán, para ser consejera de Obras Públicas en el Gobierno de Andalucía.
«Tendría que hacer referencia a la fuerza política en la que acabo de dejar de militar, pero es que no quiero. En ese espacio, que me merece todo el respeto, dejo amigos, compañeros y no quiero entrar en polémica con ellos. Yo tengo un sentimiento: la IU que yo he dejado no es la que era, pero no quiero entrar en polémicas», manifestó.
La hasta el jueves alcaldesa de Córdoba explicó que intentó ponerse en contacto telefónico con el coordinador general de IU, Cayo Lara, para comunicarle personalmente su decisión, pero dijo que le fue imposible porque tenía el móvil «desconectado» por lo que optó por enviarle un correo electrónico «con todo el cariño, con todo el respeto y con todo el afecto».
«Yo he llamado Cayo varias veces, pero el móvil estaba desconectado. Y lo que no quería era que fuese la última persona en saberlo», señaló.
Aguilar aseguró que meditó mucho su decisión con sus compañeros del equipo municipal de Córdoba y recalcó que cambia su responsabilidad pero no su «compromiso» con esta ciudad.
«Hubo un momento en que llegué a la convicción plena de que a mi ciudad la iba a ayudar desde mi nuevo cometido», agregó Rosa Aguilar que ella es «la que era» y que con ella van sus «principios», sus «valores», sus «convicciones» y su «manera de hacer política».
«A mí nadie me ha pedido que cambie porque el presidente de la Junta de Andalucía es un hombre de principios, de valores y de ética», concluyó.
El nuevo Gobierno andaluz, el décimo de esta comunidad desde las primeras elecciones autonómicas y segundo de esta legislatura, tomó ayer posesión de sus cargos y se puso el reto de trabajar para salir de la crisis, en un día en el que se conocieron que Andalucía roza el millón de parados.
En un acto presidido por el jefe del Ejecutivo andaluz, José Antonio Griñán, y celebrado en el Monasterio de Santa María de la Cuevas de Sevilla, las nueve consejeras y los seis consejeros prometieron su cargo, tras lo cual se reunió el Consejo de Gobierno en el que se produjeron los primeros nombramientos del Ejecutivo.
Uno de los consejeros más solicitados en la toma de posesión fue la ex alcaldesa de Córdoba Rosa Aguilar, nueva titular de Obras Públicas y Transportes, que se convirtió en la sorpresa mejor guardada de este nuevo gabinete, tanto para el PSOE como para IU, formación en la que ha provocado una convulsión política.
También la nueva consejera de Educación, Mar Moreno, que retorna al Gobierno andaluz, fue una de las grandes protagonistas del acto de la toma de posesión de los consejeros.