MADRID | OTR PRESS
La vicepresidenta primera del Gobierno, Maria Teresa Fernández de la Vega, estará al frente de la coordinación política, mientras que la vicepresidenta segunda, Elena Salgado, ejercerá la coordinación económica y el vicepresidente tercero, Manuel Chaves, la coordinación territorial.
El Ejecutivo quiere que las medidas que ha puesto en marcha tengan una «incidencia más inmediata» en la economía y principalmente en la creación de empleo, con un «cambio de ritmo». El jefe del Ejecutivo convocó ayer a las nueve en Moncloa a los tres vicepresidentes, con quienes analizó por espacio de hora y media la agenda de trabajo del Gobierno, la situación económica y realizó una evaluación de la incidencia de las medidas adoptadas hasta ahora por el Ejecutivo contra la crisis. El objetivo del Gobierno es poner en marcha el cambio de ritmo del Gobierno, planificarlo y establecer una coordinación para la mejor puesta en marcha de las medidas adoptadas y de las que se adopten en el futuro.
Para alcanzar un acuerdo de financiación, trabajarán de forma coordinada la vicepresidenta segunda, responsable del área económica y el vicepresidente tercero en el área territorial. El objetivo del Ejecutivo es cerrar definitivamente el acuerdo para enviarlo lo antes posible al Consejo de Política Fiscal y Financiera, órgano responsable de su aplicación. Por su parte, Salgado ejercerá la coordinación económica.
Impulso a los proyectos
En la reunión se decidió dar un impulso a los proyectos de ley que están ya en el Congreso o que están elaborando para que sean aprobados en este periodo de sesiones. En este momento se encuentran en tramitación en el Parlamento, entre otros, la Ley de Navegación Marítima; la Ley de nueva oficina judicial; la de Medidas urgentes de Telecomunicaciones; el proyecto de Ley de Transporte Terrestre; el de Pensiones de Viudedad; el de Libre Acceso a Actividades de Servicios y el proyecto de Ley de Fomento del Empleo.
Otras normativas que el Ejecutivo prevé llevar al Parlamento en este periodo de sesiones son la Ley de interrupción voluntaria del Embarazo, la Ley General Audiovisual, la Ley de Extranjería, la Ley de Puertos y la de Energías Renovables.
Por su parte, el presidente del PP, Mariano Rajoy, expresó ayer su desconfianza en el nuevo equipo económico del Gobierno, encabezado por la vicepresidenta Elena Salgado, ya que la trayectoria económica de ésta es «una página en blanco», algo que, a su juicio, no parece lo mejor para recuperar la confianza», en un momento en el que el país es más pobre, subrayó Rajoy. En su intervención no sólo se refirió a la nueva ministra de Economía, sino que también advirtió contra la posibilidad de que el vicepresidente tercero, Manuel Chaves, lleve la financiación autonómica y apuntó que duda que el ministro de Fomento, José Blanco, vaya a tratar bien a las Comunidades Autónomas del PP.
«No podemos estar un año más como hemos estado, Ha sido uno de los peores años, si no el peor desde 1977», afirmó Rajoy en rueda de prensa en Madrid, tras reunirse con su Comité de Dirección. Este órgano aprobó ayer «un plan anticrisis completo y global contra la parálisis del Gobierno de España», explicó Rajoy, un amplio documento con doce capítulos de reformas económicas y sociales que España necesita, en opinión de los populares, para superar la actual situación económica.
En su comparecencia, aunque descalificó la remodelación del Ejecutivo en su conjunto -cada uno nombra a quien quiere i a quien puede, dijo de la elección de Zapatero- el líder de los populares manifestó su especial preocupación por el nuevo equipo económico. Así, reconoció que el ex ministro de Economía Pedro Solbes, no podía continuar en su cargo, pero censuró a la elegida porque le da la impresión de que el presidente quiere convertir la Vicepresidencia Económica en una Secretaría de Estado «a sus órdenes» y así «llevarlo todo».