JARTUM | EFE
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, mostró ayer su consternación por la situación en la que viven los sudaneses desplazados de Darfur y solicitó al Gobierno sudanés y a la comunidad internacional que aceleren el proceso para que puedan regresar a sus poblaciones.
En una rueda de prensa tras una visita al campo de refugiados de Al Salam, cerca de Al Fasher, capital de Darfur, Ban pidió asimismo que se prestara a estas personas la ayuda necesaria e insistió en la necesidad de que mejore cuanto antes la situación de seguridad en la región.
El responsable de la ONU declaró que la situación ahora es buena gracias a la cooperación entre los gobiernos central y regional y los dirigentes de los grupos rebeldes.
También hizo hincapié en la importancia de desplegar con prontitud las fuerzas mixtas de la ONU y la Unión Africana en Darfur para conservar los avances conseguidos.
Manifestaciones contra la ONU
En su intervención ante los medios, Ban le restó importancia a las manifestaciones y eslóganes en contra de la ONU que se produjeron ayer por la mañana tras su llegada a Darfur.
El secretario aseguró que fueron un «hecho natural» por la tragedia y la depresión en la que viven.
Además, insistió en que la organización que dirige no pretende enfrentar a unos grupos contra otros, sino que desea alentar un proceso de paz para acabar con la crisis que vive esta provincia occidental de Sudán.
Los desplazados del campo de Al Salam recibieron al secretario general de la ONU lanzando vítores en favor del líder del Movimiento de Liberación de Sudán (MLS) que no firmó el acuerdo de paz de Abuya el año pasado, Abdulwahed Mohamed Nur.
Los refugiados pidieron a Ban indemnizaciones justas y que los criminales de guerra fueran presentados ante un tribunal internacional.
Asimismo, el responsable internacional se reunió con el grupo de Darfur, que ayer por la mañana se quejó ante el representante de la ONU por no incluir a todos los grupos en su ronda de conversaciones.