Lima | EP / AP
El Gobierno de Perú comenzó el lunes los trabajos de desescombro de las localidades devastadas por el terremoto para poder iniciar la reconstrucción de la zona, tras concluir que no hay posibilidades de hallar a nadie con vida y que no hay riesgo de epidemias por los cadáveres que continúan sepultados.
La Oficina Panamericana de la Salud emitió el lunes una declaración para aclarar que «las epidemias no ocurren espontáneamente después de un desastre y los cadáveres no conducen a brotes de enfermedades», con el fin de poner fin a los rumores que apuntaban lo contrario.
El comunicado agregó que las epidemias se pueden producir por «otros factores como el consumo de agua y alimentos contaminados», entre otros.
Por su parte, el presidente de Perú, Alan García, dijo que regresará a Pisco con el jefe de Defensa Civil «para comenzar el trabajo de limpieza con máquinas que varias empresas constructoras nos han enviado». Anteriormente, visitó el centro de recolección de ayuda en el Estadio Nacional.
Alán García, de vuelta a Lima
El mandatario regresó a Lima para iniciar la reconstrucción y proponer un organismo autónomo a cargo. García y sus ministros se han desplegado por las zonas afectadas. Con la campaña de desescombro se inicia una nueva etapa en la tragedia que ha afectado a este país por el terremoto que provocó más de 500 muertos y dejó unos 90.000 damnificados.
Pisco es la ciudad más destruida. Se estima que un 90 por ciento resultó dañada y la campaña del Gobierno se propone remover los escombros para luego comenzar la reconstrucción. El hotel Embassy de la ciudad, por ejemplo, podría tener sepultados entre sus escombros a unos 20 cadáveres, según las estimaciones de las autoridades.