Grecia, con un déficit público que en 2009 alcanzó el 12,7% del PIB, necesita recabar 55.000 millones para refinanciar su deuda en lo que queda de año, de los cuales 20.000 vencen entre abril y mayo. Aunque en su última emisión de deuda no tuvo problemas para colocar títulos por valor de 5.000 millones a cinco años, las autoridades griegas pagaron un sobrecoste de 725 millones de euros de intereses respecto al bono alemán. Partiendo de las lecciones del caso griego, Papandréu también abogó ayer por promover algún tipo de instrumento de ayuda financiera que pueda evitar futuras crisis de países de la zona euro. «El Fondo Monetario Europeo es una opción, pero existen otras sobre la mesa», dijo el primer ministro griego, quien cuestionó la idoneidad del Pacto de Estabilidad y Crecimiento para regir la buena salud de las finanzas públicas de los países de la Unión Europea, al imponer un castigo económico a los estados que precisamente tienen déficit excesivos.