MADRID | OTR PRESS
Las autoridades israelíes han decidido volver a abrir al público la Explanada de las Mezquitas, en Jerusalén Este, tras los graves enfrentamientos que se produjeron el martes, entre palestinos y policías israelíes. Por otro lado, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, intentó quitar hierro a los problemas en las relaciones bilaterales con Estados Unidos a causa de la futura construcción de 1.600 viviendas en asentamientos judíos de Jerusalén Este, mientras Israel volvió a ser criticado por estos planes por el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y por el rey Abdulá de Jordania.
El martes se suspendió el cierre de Cisjordania, que se mantuvo durante tres días. En cuanto a Jerusalén Este, las autoridades israelíes creen que no es probable que se vuelvan a producir enfrentamientos como los de ayer, martes, que se saldaron con más de 100 árabes heridos, según fuentes palestinas, así como 60 manifestantes detenidos y 15 policías heridos. Según médicos palestinos, hay diez heridos graves, cinco de ellos por las heridas producidas por balas de goma.
La tensión en Jerusalén Este, que los palestinos quieren que sea la capital de su futuro Estado, surgió después de que Israel anunciase la semana pasada los nuevos planes de construcción en los asentamientos y aumentó cuando Hamás declaró desde la Franja de Gaza el Día de la ira para protestar por la inauguración de una histórica sinagoga en el barrio judío de la Ciudad Vieja cuyos trabajos rehabilitación, según el grupo islamista, habían dañado la cercana mezquita de Al Aqsa.
El tema de las colonias parece haber afectado a las relaciones entre Washington y Tel Aviv, pero Netanyahu emitió un comunicado en el que agradece las declaraciones que realizó el martes la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, quien aclaró que las relaciones bilaterales siguen siendo «inquebrantables» y que Washington mantiene «un compromiso absoluto» con la seguridad de Israel. Además, el diario The New York Times informó de que el primer ministro israelí y el vicepresidente estadounidense, Joe Biden, hablaron el martes por teléfono.
Mientras, el embajador israelí en Estados Unidos, Michael Oren, negó ayer que hubiese manifestado que las relaciones entre ambos países atraviesan su peor momento de los últimos 35 años. «Fui citado de manera errónea por los comentarios que hice durante una reunión informativa confidencial el pasado sábado», señaló.