JERUSALÉN | EFE
Un dirigente del brazo armado de Hamás sospechoso de haber participado en la organización de atentados suicidas en Israel, Maher Uda, fue detenido ayer por las fuerzas de seguridad israelíes en la ciudad cisjordana de Ramala, informaron el Ejército israelí y el movimiento islamista. Uda, de 47 años, fue uno de los miembros fundadores de Hamás y de su brazo armado en Cisjordania ocupada a principios de los años noventa.
Está considerado uno de los líderes en Ramala de las Brigadas de Ezedín al Kasam, la milicia del movimiento islamista Hamás, indicó el Ejército en un comunicado.
Su célula acabó con la vida de más de 70 israelíes en diversos ataques durante la Segunda Intifada, como el doble atentado en el mismo día de 2003 en un Café Hillel de la Colonia Alemana de Jerusalén y en la parada de autobús de la base militar de Tzrifin, añadió la nota.
Hamás calificó el arresto de «un signo de perfidia, miedo y cobardía al enfrentamiento» por parte de Israel y acusó a la Autoridad Nacional Palestina (ANP), que preside el líder de Al Fatah Mahmud Abás, de haber colaborado en la detención. «Tras decenas de intentos fracasados, (la detención) nunca hubiera podido efectuarse sin el enorme apoyo de la estructura de Al Fatah en Cisjordania, especialmente en Ramala», señaló Hamás en un comunicado.
Uda había sido arrestado en 1998 por las fuerzas de seguridad de la ANP durante la etapa de Yaser Arafat y liberado poco después, según el Ejército israelí.
La detención de esta madrugada, efectuada en cooperación entre el Ejército, la Policía y los servicios secretos en el Interior (Shin Bet), pone fin a una búsqueda iniciada en los años noventa por las fuerzas de seguridad israelíes.
Con ella, Israel da por desmantelada la organización en Ramala del brazo armado de Hamás, cuyo máximo responsable, Ibrahim Hamed, fue detenido en 2006.
Hamás ve estos arrestos como una «tasa que pagar con orgullo por el honor y la determinación» en su lucha contra la ocupación israelí.
Por otra parte, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, intento ayer rebajar la tensión con EEUU al calificar de «lamentable» el anuncio de construcción de 1.600 casas en Jerusalén Este en plena visita del vicepresidente estadounidense, Joe Biden.
«Incidente lamentable»
«Fue un incidente lamentable cometido desde la buena fe y que no debería haber tenido lugar», afirmó Netanyahu al comienzo de la reunión semanal del consejo de ministros, en la que anunció medidas para evitar que se den incidentes similares.
El jefe del Gobierno israelí definió la actual situación con su principal aliado, Washington, como de «crisis» y pidió «aplomo» para afrontarla.
Netanyahu se disculpaba así de nuevo por el anuncio de ampliación de la colonia judía de Ramat Shlomo, en el territorio palestino ocupado de Jerusalén Este, efectuado el pasado martes 9 de marzo en plena visita de Biden y un día después del anuncio por la Casa Blanca del inicio de negociaciones indirectas de paz con los palestinos, tras más de un año de estancamiento de dicho proceso.
El sábadopor la noche convocó una reunión de urgencia con sus principales ministros y pidió hoy al gabinete que no hable en público sobre la crisis.