ROMA | EFE
El presidente del Gobierno italiano, Silvio Berlusconi, agradeció al papa Benedicto XVI su «cercanía» tras la agresión que sufrió en Milán, en el mensaje de felicitación de la Navidad, que fue dado ayer a conocer.
En el mensaje, enviado como es ritual al Secretario de Estado del Vaticano, Tarcisio Bertone, Berlusconi añade que las palabras del Papa tras la agresión del pasado día 13 «le fueron de gran conforto».
El primer ministro afirma en la misiva que «el mensaje de paz y fraternidad de Cristo, que tendría que reinar entre los hombres, es, por desgracia olvidado, cuando a la fuerza de las ideas se responde con la violencia verbal o incluso física».
Tanto Berlusconi como su Gobierno han achacado al supuesto clima de «odio» que se respira en el país el gesto de Massimo Tartaglia, un hombre con comprobados problemas mentales, quien hirió al primer ministro al arrojarle en la cara una estatuilla en miniatura de la Catedral de Milán.
Berlusconi también agradece a Benedicto XVI la «preocupación» que demostró ante los damnificados del terremoto de Los Abruzzos.
Asimismo, el primer ministro confirmó al Pontífice que «los valores cristianos están siempre presentes en la acción del Gobierno» y prometió que su Ejecutivo «adoptará las medidas necesarias para garantizar la serenidad y la paz social».
El papa Benedicto XVI había deplorado la agresión a Silvio Berlusconi, a quien le envió un telegrama deseándole una «rápida recuperación».