Incrementando aún más la presión contra los reformistas, la Justicia iraní dijo que tiene «pruebas suficientes» de que los líderes de la oposición «conspiraron contra el sistema» tras las elecciones presidenciales del 12 de junio en las que resultó reelegido el presidente Mahmud Ahmadineyad, según informó la agencia estatal de noticias IRNA. «Tenemos pruebas suficientes sobre los que lideraron esta conspiración contra el sistema», declaró, en referencia expresa a las manifestaciones y tensiones que se sucedieron tras los comicios, que la oposición calificó de fraudulentos. Las manifestaciones de la oposición contra los resultados de las elecciones fueron las más importantes contra el Gobierno en los 30 años de Revolución Islámica.