Medios de comunicación y analistas coincidían en que uno de los grandes retos de la etapa que se abre en Bolivia es la concertación. «Una victoria electoral no equivale a carta blanca para hacer cuanto se quiera desde el despacho presidencial», destacaban ayer los editoriales de los diarios La Prensa y El Deber. Analistas bolivianos como Carlos Cordero piden al Gobierno «tolerancia» y a la oposición «acompañamiento crítico». Otros como Carlos Toranzo creen, sin embargo, que el Ejecutivo será quien defina la ruta porque «el MAS nunca ha pensado en contrapesos», según publica el diario La Razón. En su primer mensaje al país tras las elecciones, Morales animó a sus opositores a sumarse a su proyecto, y ayer, ante la prensa nacional e internacional, ha garantizado que su deseo no es imponer políticas y que el poder de las urnas no es para él sino para el pueblo. También insistió en que seguirá gobernando subordinado al pueblo porque ese sistema «está dando resultados».