EFE
Cronología de los principales tratados que han marcado el nacimiento y evolución de la Unión Europea:
1951
- Creación de la Comunidad Económica del Carbón y del Acero (CECA) - Firmado por Francia, Alemania, Italia y los tres países del Benelux. Su objetivo es promover la integración económica en estos dos sectores claves para el desarrollo industrial europeo de posguerra.
1957
- Tratado de Roma - Crea la Comunidad Económica Europea y establece las primeras instituciones (Comisión, Consejo, Tribunal de Justicia). Los seis países firmantes se comprometen a crear una zona económica común con las características de un mercado nacional único en el que circulen libremente personas, mercancías y capitales.
1987
- Acta Única Europea - Aumenta los poderes del Parlamento y facilita la toma de decisiones en el Consejo al permitir el retorno al voto por mayoría cualificada en algunos asuntos. También refuerza los poderes de la Comisión y extiende las áreas de acción comunitaria a áreas como moneda, política social o medio ambiente.
1992
- Tratado de Maastricht - El más importante para la construcción de una Europa unida tras el Tratado de Roma.
Instaura la Unión Europea y la ciudadanía europea. Establece la Unión Económica y Monetaria; crea el germen de la futura política exterior y de seguridad común; establece el Fondo de Cohesión y refuerza los poderes del Parlamento Europeo.
1997
- Tratado de Amsterdam - Extiende el poder de codecisión de la Eurocámara. Refuerza el poder del presidente de la Comisión Europea y el del Parlamento Europeo. Convierte en políticas comunes nuevas materias como inmigración, visados o el derecho de asilo.
2001
- Tratado de Niza - Adapta los mecanismos de voto en el Consejo y la estructura de la Comisión a la futura ampliación de la UE a los países del centro y este de Europa. Sin embargo, el acuerdo es de estrictos mínimos y rápidamente queda en entredicho.
2009
- Tratado de Lisboa - Crea las figuras de presidente estable del Consejo Europeo y la figura del "súper responsable" de Política Exterior. Extiende las áreas con decisión por mayoría cualificada para agilizar la toma de decisiones, especialmente en justicia e interior.
Además, el PE logra nuevos poderes, los parlamentos nacionales pueden verificar que la Unión no se extralimita en sus competencias, y se crea la llamada "iniciativa popular", por la que las iniciativas que reúnan un millón de firmas (en un número "significativo" de países aún por definir) podrán invitar a la Comisión Europea a proponer legislación en un área concreta.