NANKÍN | EFE
Las tensiones marcaron ayer la duodécima cumbre entre China y la Unión Europea (UE), pues Pekín consideró «injustas» las presiones europeas para que revalúe el yuan y pidió a Bruselas que predique con el ejemplo y fije un fuerte compromiso contra el cambio climático para la reunión de Copenhague.
El normalmente moderado y casi afable primer ministro chino, Wen Jiabao, tensó el ambiente con un discurso especialmente firme, en el que defendió la política económica china, después de que ayer la UE le apremiara para que llevase a cabo una apreciación del yuan «gradual y ordenada».
Wen afirmó que la estabilidad de su divisa «es crítica para la estabilidad económica de China»,y aseguró que el no haber dejado fluctuar libremente al yuan ha facilitado la incipiente recuperación económica mundial.
«Ahora algunos países (en alusión a la UE y EEUU), por un lado, quieren que el yuan aumente su valor, y por otro, llevan a cabo un proteccionismo descarado contra China», dijo.
Precisamente el comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, el español Joaquín Almunia, afirmó ayer que los chinos «son igual de conscientes que nosotros» de que un yuan por debajo de su valor real es el que genera «tensiones proteccionistas».
Con todo, Wen insistió en que «debemos gestionar adecuadamente las fricciones comerciales y no caer en el proteccionismo».