WASHINGTON | EFE
EEUU perdió la oportunidad de atrapar a Osama Bin Laden en las montañas afganas de Tora Bora en diciembre de 2001, cuando el terrorista saudí estuvo al alcance de las tropas estadounidenses, concluye de forma categórica un informe del Senado. El estudio, elaborado a instancias del presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, el demócrata John Kerry, sale a la luz sólo unos días antes de que el presidente de EEUU, Barack Obama, dé a conocer mañana su nueva estrategia para Afganistán.
El informe destaca que los responsables militares estadounidenses tomaron la decisión de no perseguir a Bin Laden con un dispositivo masivo a finales del 2001. La fuga de Bin Laden, destaca el análisis, sentó las bases para el resurgimiento de la insurgencia afgana y la desestabilización del vecino Pakistán. «El haber eliminado al líder de Al Qaeda del campo de batalla hace ocho años no habría erradicado la amenaza extremista mundial», afirma el informe. «Pero las decisiones que propiciaron su escapada a Pakistán permitieron que Bin Laden surgiera como una potente figura simbólica que sigue atrayendo un flujo constante de dinero e inspira a fanáticos de todo el mundo», indica el análisis que aparece en la página web del Comité de Relaciones Exteriores del Senado.
El estudio afirma de forma categórica que Bin Laden estaba oculto en Tora Bora en momentos en los que EEUU tenía la capacidad para protagonizar una asalto rápido con varios miles de soldados. Hace hincapié en que la información disponible y entrevistas con personas clave, «eliminan cualquier duda y dejan claro que Osama Bin Laden estaba a nuestro alcance en Tora Bora». El estudio concluye que alrededor del 16 de diciembre de 2001, Bin Laden y sus guardaespaldas «dejaron Tora Bora sin problemas».