LISBOA | EFE
Los jefes de Estado y de Gobierno de América Latina, España y Portugal abrieron ayer la XIX Cumbre Iberoamericana, bajo el lema de ´Innovación y Conocimiento´ y dominada por las controvertidas elecciones de Honduras. Aunque la cumbre se desarrollará en el balneario de Estoril, a 30 kilómetros de Lisboa, el acto inaugural, que comenzó con un discurso del primer ministro portugués, José Sócrates, se celebró en los jardines de la Torre de Belem, en Lisboa.
La cita de los líderes iberoamericanos de este año tiene varias ausencias al no acudir, por diferentes motivos, el jefe de Estado de Venezuela, Hugo Chávez; el de Bolivia, Evo Morales; Paraguay, Fernando Lugo; Uruguay, Tabaré Vázquez; Cuba, Raúl Castro; Guatemala, Alvaro Colom; y Nicaragua, Daniel Ortega. Honduras, debido a su crisis interna, tampoco está representada al máximo nivel. Algunos mandatarios como el brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, el peruano, Alan García, y el costarricense, Oscar Arias, tenían previsto llegar en las próximas horas.
En su discurso inaugural, Sócrates abogó por impulsar la incorporación de los adelantos tecnológicos y fomentar las políticas de conocimiento para facilitar, entre otras cosas, un crecimiento más sostenible en la región. En su análisis de la situación actual tras la crisis financiera, el jefe del Ejecutivo portugués afirmó que «hay, felizmente, señales de que lo peor ya pasó» y el proceso de recuperación económica, «aunque lento ya ha comenzado».
En este contexto, afirmó que «hay que sacar las debidas conclusiones de la más grave crisis económica de los últimos 80 años». Sócrates también pidió actuar de «forma concertada» de cara a la cumbre de Copenhague sobre el cambio climático, en la que dijo «tenemos que ser capaces de alcanzar un acuerdo justo, porque de ese acuerdo «depende nuestro futuro».