España inició ayer su participación en la XIX Cumbre Iberoamericana advirtiendo de la ineficacia de las elecciones celebradas en Honduras para resolver el problema planteado con la destitución de Manuel Zelaya. Esa advertencia fue realizada por el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos, en la reunión de cancilleres iberoamericanos previa al acto inaugural de la cumbre de Estoril en el que participaron el Rey y el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Será mañana lunes cuando ambos, además de asistir a las sesiones de la cumbre, mantendrán una serie de entrevistas bilaterales con líderes de otros países para analizar diversos asuntos. Entre ellos, la relación Unión Europea-Latinoamérica o algunos problemas de la región como la tensión existente entre Colombia y Venezuela -de la que el Rey ya habló hoy en una reunión con el presidente colombiano, Alvaro Uribe- o la situación que atraviesa Honduras.