WASHINGTON | EFE
El presidente de EEUU, Barack Obama, resaltó ayer la importancia de los lazos con la India al dar la bienvenida en una ceremonia en la Casa Blanca al primer ministro indio, Manmohan Singh, que efectúa una visita de Estado.
En declaraciones en la Sala Este de la Casa Blanca, ante una audiencia que incluyó, entre otros, al vicepresidente de EEUU, Joe Biden, la secretaria de Estado, Hillary Clinton, y el consejero de Seguridad Nacional indio, MK Narayan, Obama destacó el «liderazgo» de la India en Asia y en el mundo.
La visita de Singh es la primera de Estado de un líder extranjero a Washington en los diez meses de mandato de Obama, algo que el presidente estadounidense consideró «adecuado» para reflejar «la gran estima» que EEUU tiene a la India.
Los lazos entre los dos países, agregó, serán «una de las relaciones que definirán el siglo XXI».
«Nuestros países son dos líderes globales, motivados no a dominar a otras naciones sino a erigir un futuro de seguridad y prosperidad para todas las naciones», destacó el presidente estadounidense.
Por su parte, Singh afirmó que «nos encontramos ante un momento de grandes oportunidades en nuestra relación. La India y EEUU pueden y deben colaborar para encauzar el inmenso talento de nuestros pueblos, y apoyar el crecimiento y la prosperidad respectivos».
Ambos mandatarios se reunieron ayer para tratar asuntos como la no proliferación nuclear, la lucha contra el terrorismo, el cambio climático o la reciente visita a Asia de Obama.
Además, intentarán reducir sus diferencias en lo que respecta al cambio climático ante la cumbre de Copenhague de diciembre.
EEUU, el país más contaminante del mundo y que hasta el momento no ha adoptado medidas para un recorte obligatorio de sus emisiones, reclama que cualquier acuerdo incluya también medidas vinculantes para los países en desarrollo, incluidos China y la India.
Los países en desarrollo consideran que Estados Unidos debe hacer más en la lucha contra el calentamiento global.
Los dos líderes abordarán también la situación en Afganistán y Pakistán, en momentos en los que Obama se encuentra a punto de anunciar la nueva estrategia para ambos países.