NUEVA YORK | EUROPA PRESS
Barack Obama prepara su ofensiva final para presentar en las próximas semanas ante el Congreso su plan para el cierre de la prisión de Guantánamo, recuperándose del revés sufrido esta semana tras reconocer explícitamente por primera vez que su objetivo previsto para clausurar el centro penitenciario el próximo 22 de enero no podrá ser cumplido.
«En las próximas semanas anticipamos que alcanzaremos una resolución en estos temas», declaró al magacín 'Time' un alto funcionario de la Casa Blanca bajo el anonimato, en referencia a los 205 detenidos que permanecen en prisión, un «buen número» de los cuales podrían ser realojados antes de finales de año.
A estas alturas, el presidente estadounidense se ha quedado sin margen de acción y es muy posible que su plan definitivo contenga medidas que enfurecerán no sólo a ambos partidos, sino a las diversas organizaciones pro Derechos Humanos que durante largo tiempo han abogado por el cierre de las instalaciones.
Para empezar, el nuevo plan de Obama contemplaría la detención indefinida para 90 de los encarcelados, en contra de las peticiones de estas ONG. Se podría llegar a liberar hasta un centenar de yemeníes presuntamente asociados a Al Qaeda.