BRUSELAS | EFE
Una veintena de eurodiputadas se enfundaron ayer corbata y sombrero de ejecutivo, incluso se pintaron bigote, para pedir a las puertas del Consejo de la Unión Europea, donde hoy se decidirán los nuevos altos cargos de la UE, una mayor presencia de mujeres en los principales puestos de decisión.
Currículum vitae en mano, las europarlamentarias repitieron su amenaza hecha pública ayer y reiteraron que pedirán el veto a la futura Comisión Europea para 2009-2014, si el número de comisarias no supera a las ocho actuales.
«Ocho no son suficientes, necesitamos más», declaró la eurodiputada húngara Zita Gurmai, vicepresidenta de la Internacional Socialista de Mujeres, quien lamentó que por el momento sólo se hayan confirmado tres comisarias.
Pese a que los grupos políticos del Parlamento Europeo (PE) no han expresado si la presencia de mujeres condicionará su voto de ratificación de la Comisión, las eurodiputadas que hoy se manifestaron –pertenecientes a las principales familias políticas– afirmaron que pedirán el voto en contra o la abstención de sus formaciones si este requisito no se cumple.
Frente al edificio donde hoy previsiblemente se darán a conocer los nombres del presidente estable del Consejo Europeo y del Alto Representante para la Política Exterior, estas mujeres también pidieron, entre una multitud de periodistas, que al menos uno de los dos cargos sea para una mujer.
Hasta ahora, sin embargo, casi todos los candidatos que han sonado con más fuerza son hombres, entre ellos el ex primer ministro británico, Tony Blair, y los jefes de Gobierno de Bélgica, Herman Van Rompuy; Holanda, Jan Peter Balkenende, y Luxemburgo, Jean-Claude Juncker.
Pero Gurmai se mostró «muy optimista» con el «ruido» que en los últimos días han alcanzado las múltiples peticiones para que más mujeres ocupen puestos de alta responsabilidad en la UE.