PEKÍN | MACARENA VIDAL / EFE
El presidente chino, Hu Jintao, instó ayer a EEUU a rechazar el proteccionismo «en todas sus formas» durante la visita a Pekín de su homólogo estadounidense, Barack Obama, quien abordó con su anfitrión la cotización de la divisa china, un tema espinoso en sus relaciones comerciales.
La economía es el cordón umbilical que une a las dos potencias.
Si Estados Unidos es el principal mercado de las exportaciones chinas, la República Popular es el banquero de Washington y de su ingente déficit presupuestario.
Ello les obliga a cooperar, pero es también fuente de roces, como quedó de manifiesto en las declaraciones de ambos mandatarios tras una reunión de dos horas en Pekín, primero con un reducido grupo de funcionarios y después con su equipo de asesores en pleno, en el segundo día de una visita de Estado del presidente estadounidense a China.
Aunque en sus declaraciones a la prensa en el Gran Salón del Pueblo ambos mandatarios subrayaron su voluntad de aumentar la cooperación y el diálogo en «políticas macroeconómicas y financieras», Hu lanzó una puntada a su colega al asegurar que EEUU y China deben «oponerse y rechazar el proteccionismo en todas sus manifestaciones».
EEUU impuso aranceles a los neumáticos chinos en septiembre y recientemente anunció también medidas contra las tuberías originarias de ese país.
Por su parte, Obama indicó que habían «acordado que mantener los mercados abiertos y el libre flujo comercial en nuestras naciones contribuirá a nuestra prosperidad compartida».
Hu se puede permitir criticar a EEUU en materia comercial. China es el principal comprador de bonos estadounidenses en momentos en que el déficit presupuestario de EEUU alcanza ya los 1,42 millones de dólares, y Pekín ha expresado su preocupación por un descenso de la cotización de la divisa estadounidense que pone en peligro sus inversiones.
A este respecto, Obama subrayó que se encuentra comprometido con una estrategia para reducir el gasto público: «una estrategia con la que EEUU ahorra más, gasta menos y se reduce nuestra deuda a largo plazo».
El valor del dólar, o la imposición de aranceles, no son las únicas fuentes de fricción en el ámbito económico entre los dos países.
China, declaró el mandatario estadounidense, hará «ajustes en una amplia gama de políticas para reequilibrar su economía y alimentar la demanda interna».
EEUU, que mantiene un déficit comercial con China de 166.801 millones de dólares en lo que va de año, quiere una relación más «equilibrada», en la que Pekín abra más sus mercados a los productos estadounidenses.