Aunque la Casa Blanca pretendía que el evento se televisara nacionalmente, sólo se emitió por la televisión local de Shanghái. El asunto de las libertades estuvo patente en todo el diálogo entre Obama y los estudiantes. En un momento dado, uno de ellos le preguntó sobre el uso de internet. Obama respondió: «soy un gran partidario de la no censura». La respuesta tiene su miga. China cuenta con el mayor número de usuarios de internet del mundo, pese a lo cual su Gobierno controla extensamente la red, supervisa el contenido de los portales a los que se tiene acceso en su territorio o bloquea aquellas páginas que le parecen inconvenientes. El uso sin restricciones de Internet, defendió Obama, es «una fuente de fortaleza». Y la libertad de opinión que facilita, incluidas las críticas a su Gobierno, le ha obligado a tener en cuenta otras opiniones, alegó. Obama aseguró que no piensa cambiar la política estadounidense de «una sola China» y expresó su satisfacción por la mejora del diálogo entre Taipei y Pekín.