SINGAPUR | EFE
El primer ministro danés, Lars Lokke Rasmussen, voló durante la noche de ayer especialmente para asistir a este desayuno de trabajo en el que se analizó la situación en que se encuentran las negociaciones de cara a la reunión de la ONU en Copenhague el mes próximo para un pacto contra el cambio climático. Según explicó el consejero adjunto de Seguridad Nacional de la Casa Blanca Michael Froman, los líderes consideraron que «es poco realista esperar que de aquí al comienzo de Copenhague, en 22 días, se pueda lograr un acuerdo internacional legalmente vinculante». Ninguno de los presentes, incluido Obama, «piensa que sea probable que lleguemos a un acuerdo definitivo en Copenhague y sin embargo piensan que es importante que Copenhague sirva para dar un paso adelante», añadió el alto funcionario.
Al mismo tiempo, los líderes, reunidos con ocasión de la cumbre de la APEC que se celebra en Singapur, consideran «importante que Copenhague sea un éxito, con el logro de progresos verdaderamente concretos». Por ello, explicó, se mostraron de acuerdo en apoyar una propuesta de Rasmussen, descrita como «un acuerdo en dos pasos».
En Copenhague se buscaría un acuerdo «políticamente vinculante» que exprese la voluntad de los líderes de seguir adelante y que contendría «todos los aspectos principales de las negociaciones, incluida la tecnología, la financiación y la mitigación» de emisiones contaminantes.
Pero los compromisos específicos -y las cifras sobre la reducción de emisiones contaminantes- se dejarán para otra cumbre posterior, según la propuesta presentada por Rasmussen. El presidente estadounidense habló en apoyo de la propuesta del primer ministro danés e instó al resto a hacer lo mismo, al indicar que no se debe «dejar que lo perfecto sea enemigo de lo bueno». El objetivo de la reunión de Copenhague, prevista ente el 7 y el 18 de diciembre, es llegar a un acuerdo sobre cambio climático que sustituya al protocolo de Kyoto, que expira en 2012, y que incluya objetivos para reducir los gases contaminantes, pero también establezca financiación para ayudar a los países pobres a que también tomen medidas contra el cambio.