TOKIO | OTR PRESS
El presidente estadounidense, Barack Obama, y el primer ministro japonés, Yukio Hatoyama, se comprometieron ayer a revitalizar las relaciones entre los dos países, y en particular a resolver la polémica sobre las bases militares norteamericanas. Asimismo, acordaron trabajar para combatir la proliferación nuclear y en pro de un acuerdo en la cumbre de Copenhague sobre cambio climático.
En una rueda de prensa después de las conversaciones, Obama se refirió a la alianza entre Estados Unidos y Japón como los «cimientos» para la paz y la prosperidad en la región Asia-Pacífico, subrayando que ambos países son «aliados iguales».
Hatoyama, por su parte, calificó esa alianza como la «piedra angular de todo», pero manifestó que, «dados los tiempos cambiantes y el entorno global», le gustaría «profundizar la alianza y crear una nueva alianza entre Estados Unidos y Japón que sea constructiva y orientada al futuro».
Obama, en la primera parada de su primer viaje a Asia como presidente de Estados Unidos, estuvo de acuerdo. «Nuestra alianza perdurará y nuestros esfuerzos estarán centrados en revitalizar esa amistad para que sea aún más fuerte y más exitosa en responder a los desafíos del siglo XXI», precisó.
Ambos acordaron un plan para revisar su alianza durante el próximo año, con el propósito de adaptarse a un entorno marcado por la creciente influencia de China.