PARÍS | PIEDAD VIÑAS / EFE
Han pasado muchos años y ninguno de los dos países olvida lo ocurrido, pero hoy, como dijo Merkel, «el 11 de noviembre es un día de paz en Europa» y, como señaló Sarkozy, es un día para el recuerdo en el que «no conmemoramos la victoria de un pueblo sobre otro, sino una prueba que fue tan terrible para uno como para el otro».
Lo dijeron en un acto cargado de símbolos, tras escuchar los respectivos himnos nacionales ante una brigada de soldados franco-alemanes y ante las numerosas autoridades que acudieron al acto, entre las que se mezclaba la primera dama francesa, Carla Bruni.
Merkel, vestida de riguroso negro, y Sarkozy, con corbata negra, también guardaron un minuto de silencio a las 11 horas y 11 minutos del día 11 del mes 11, marcando así el momento exacto en el que, hace 91 años, entró en vigor el Tratado del Armisticio.
Ese Tratado lo firmaron el mariscal francés Ferdinand Foch y el alemán Matthias Erzberger el 11 de noviembre de 1918 en un vagón de tren en el bosque de Compiegne (Francia), a unos 90 kilómetros al norte de París.