BERLÍN | NURIA VICEDO / EFE
Una veintena de Premios Nobel de la Paz instaron ayer en Berlín a «derribar muros» en el siglo XXI, tanto los físicos, como los de Gaza y Corea del Norte, como los simbólicos, que ponen trabas a la lucha contra la pobreza y a un mundo libre de armas nucleares.
Al término del décimo Congreso de los Premios Nobel de la Paz, el ex presidente sudafricano Frederick Willem De Klerk instó a «tender puentes» y acabar, a su vez, con los «muros» que separan a ricos y pobres y que dividen por motivos culturales, religiosos y étnicos.
Abogó asimismo por poner fin a la «excesiva militarización del planeta» y defendió la necesidad de establecer un sistema «colectivo» de seguridad destinado «a abordar los retos globales».
La declaración final del congreso celebró también la reanudación de las negociaciones de desarme nuclear entre Washington y Moscú, un cambio de política que también elogió el ex presidente soviético Mijail Gorbachov.
Gorbachov afirmó que pese a que aún queda mucho por hacer, ese nuevo diálogo entre Estados Unidos y Rusia da nuevas «esperanzas» al proceso de desarme nuclear.
«No necesitamos armas nucleares. Necesitamos un mundo sin guerras para poder afrontar los desafíos del siglo XXI», afirmó Gorbachov, quien pidió que se ponga fin a la «nueva carrera armamentística».
Con el lema ´Derribar los nuevos muros y construir puentes para garantizar un mundo de los derechos humanos y un muro sin violencia´, el congreso reunió a galardonados con el Premio Nobel de la Paz como el ex presidentes polaco Lech Walesa.