WASHINGTON | MACARENA VIDAL / EFE
El presidente de EEUU, Barack Obama, comienza hoy una gira por el este asiático en la que buscará reafirmar la influencia de su país frente al auge de China, en una región de creciente importancia global.
Obama partirá 24 horas después de lo previsto inicialmente –tras asistir al funeral por las víctimas de la matanza en la base militar texana de Fort Hood– para su primera gira presidencial por Japón, Singapur, China y Corea del Sur, representantes de una región que en los últimos años se ha sentido dejada de lado por Washington pero cuya pujanza económica le otorga un papel geopolítico clave.
Según explicó el director para Asia del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Jeffrey Bader, «durante la gira del presidente Obama creo que será palpablemente claro que EEUU está en Asia para quedarse».
«Somos un contribuyente vital a la seguridad y el éxito económico de Asia. Por su parte, Asia tiene un profundo impacto en nuestras vidas a través del comercio, de nuestras alianzas y los inmigrantes que han venido a enriquecer cada aspecto de nuestro país», agregó Bader.
Pero Obama ofrecerá escasas medidas concretas. En una región que respira comercio, Obama –sumido en casa en su estrategia para Afganistán y en la reforma sanitaria– no aportará ninguna iniciativa especial, más allá de condenas generales al proteccionismo.
En el terreno político, la agenda del presidente estadounidense estará dominada por la búsqueda de cooperación en áreas como el programa nuclear norcoreano, el cambio climático o la guerra en Afganistán.
Obama tiene previsto llegar el viernes a Japón, donde permanecerá apenas 24 horas, para reunirse con el nuevo primer ministro, Yukio Hatoyama, que tras su llegada al poder el pasado septiembre ha buscado tender lazos hacia China en detrimento de Washington, el aliado tradicional de Tokio.
El presidente de EEUU, que también se reunirá con el emperador Akihito, abordará asuntos como el futuro de la base estadounidense de Okinawa –que Hatoyama querría trasladar–, el cambio climático o la estrategia para Afganistán, donde Japón es el tercer contribuyente financiero.