EFE
La canciller alemana, Angela Merkel, recordó la caída del Muro de Berlín el 9 de noviembre de 1989 como el día de la "victoria de la libertad", una libertad, dijo, que no debe contemplarse como un bien "sobreentendido", sino algo por lo que se debe luchar y defender cada día.
"El día de hoy, hace veinte años, fue un hito feliz en la historia de Alemania", dijo, en el acto central del vigésimo aniversario de la caída del Muro, ante la Puerta de Brandenburgo, para recordar a continuación que tal momento no habría sido posible "sin la ayuda generosa de nuestros aliados".
"Celebramos el valor y la voluntad inquebrantable de miles de personas en la RDA pero también celebramos las transformaciones de nuestros amigos en el este y el centro de Europa que prepararon la caída del muro", dijo Merkel recordando al sindicato Solidaridad y al movimiento democrático en la antigua Checoslovaquia.
"Sabemos también lo que le debemos a Mijail Gorbachov y a su política de apertura en la Unión Soviética y a la política serena de Helmut Kohl y Hans Dietrich Genscher", agregó la canciller.
Merkel dijo además que la experiencia de la caída del muro es algo que le da a Europa energía para enfrentar los retos del siglo XXI.
“Para derribar muros hay que dar competencias a órganos internacionales”
La canciller alemana, Angela Merkel, defendió que el "derribo de los muros" que aún quedan en el siglo XXI depende de la disponibilidad de los Estados de transferir competencias a los órganos internacionales "cueste lo que cueste".
La canciller señaló que la caída del Muro, hace hoy veinte años, cambió la polarización política mundial y abrió la puerta al sistema multipolar vigente hoy en día.
"Sólo con un orden global y con cooperación multilateral es posible una convivencia pacífica", manifestó Merkel e instó a los Gobiernos de los países industrializados a colaborar "cada vez más" con las naciones emergentes como la India y China.
Aludió así al papel destacado de la Unión Europea (UE) o de otros organismos globales como la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Merkel aseveró que el 9 de noviembre de 1989 es un día "lleno de simbolismo" para Alemania, pero también para Europa y el resto del mundo, puesto que supuso "la culminación de un sueño" y el fin de la Guerra Fría.
Enumeró el conflicto de Oriente Medio y el terrorismo como algunos de los principales "desafíos de nuestro tiempo" y abogó por la "tolerancia" como fórmula para "encontrar un camino común y de futuro".