WASHINGTON | EFE
Siete personas fallecieron y unas 20 más resultaron heridas como consecuencia de un tiroteo que se registró ayer en la base militar de Fort Hood, en Texas, según confirmó el Pentágono.
A última hora de ayer, las circunstancias del suceso estaban aún confusas pero, según las primeras informaciones, el incidente ocurrió a las 13,30 hora local (19,30 GMT) cuando aparentemente dos hombres uniformados abrieron fuego en una de las instalaciones de la base con más afluencia de personal, el centro de preparación que acoge a los soldados antes de ser enviados al frente.
Según televisiones locales, alguno de los soldados que estaban en el centro podrían haber respondido con sus propias armas a los dos hombres, que iban armados con rifles M16.
La cadena CNN informó de que uno de los autores de los disparos habría sido detenido, mientras que el segundo habría sido ya localizado y estaría acorralado.
El presidente Barack Obama fue informado inmediatamente del incidente, según confirmó su portavoz, Robert Gibbs.
Las autoridades estadounidenses no precisaron si las víctimas formaban parte del personal civil o eran militares de la base.
Las autoridades desplazaron equipos de emergencia a la base militar, que fue clausurada temporalmente, para atender a los heridos.
Desde hace un año, el ejercito estadounidense está sufriendo cifras récords de suicidios y de casos de desordenes mentales y estrés relacionado con el despliegue de operativos en las guerras de Irak y Afganistán.