Fuentes diplomáticas occidentales apuntan a que Abdulá podría haber perdido su ventaja en los comicios al dar a Karzai un ultimátum, la semana pasada, para que expulsara al principal responsable del recuento electoral para impedir que se repita el fraude masivo registrado en la primera vuelta. Karzai ya ha adelantado que no responderá a esa demanda. La tensión entre Karzai y Abdulá aumentó esta semana cuando el ex ministro de Exteriores reclamó que el presidente de la Comisión Electoral Independiente (CEI), Azizulá Ludin, fuera destituido porque no era imparcial. Asimismo, Abdulá reclamó que los titulares de Interior, Educación y Asuntos Tribales sean suspendidos hasta que se celebre la segunda vuelta electoral. «Nuestros ministros y responsables, que Abdulá quiere que se destituya o reemplace, no han hecho nada ilegal o contra la ley, por eso no les destituimos o reemplazamos», explicó Karzai.