El presidente de facto de Honduras, Roberto Micheletti, señaló ayer que el depuesto mandatario, Manuel Zelaya, seguirá en calidad de huésped en la embajada de Brasil en Tegucigalpa hasta que el Congreso tome una decisión sobre su restitución en el poder. «La situación, el estatus del señor Zelaya, sigue siendo como un visitante en la casa de Brasil, y eso lógicamente (se mantendrá) hasta que la decisión del Congreso sea tomada», dijo el gobernante de facto a la radio HRN. «Nosotros, creo que tenemos que cumplir con nuestras obligaciones» de mantener la seguridad afuera de la sede diplomática, apuntó, en referencia al fuerte contingente militar y policial que acordona la zona, desde donde Zelaya ha denunciado el hostigamiento de las fuerzas de seguridad. Zelaya; su esposa, Xiomara Castro, y unas 40 personas más, entre colaboradores y periodistas, permanecen refugiados en la legación desde el 21 de septiembre pasado, luego de que el mandatario depuesto el 28 de junio volviera clandestinamente a Honduras.