ISLAMABAD | EFE
El Ejército de Pakistán continuó ayer con su ofensiva contra la insurgencia en Waziristán del Sur, principal bastión de los talibanes paquistaníes, donde desde el comienzo de la operación han perdido la vida 78 insurgentes y nueve soldados.
El portavoz de las Fuerzas Armas del país, Athar Abbas, ofreció el saldo de víctimas de la operación en los últimos tres días y reconoció que las tropas están encontrando dura resistencia en algunas zonas durante la ofensiva Rah-e-Nijat (El Camino de la Liberación) lanzada en la demarcación fronteriza con Afganistán.
En una rueda de prensa recogida por los medios del país, Abbas aseguró que las tropas se han hecho con el control de Sher Bangai y Kotkai, centro de operaciones del cabecilla talibán Qari Hussain, quien supuestamente instruye a terroristas suicidas.
Sólo en las últimas 24 horas, 18 supuestos insurgentes y dos soldados han fallecido en los combates, según un comunicado del mando militar que precisa que otros 12 militares resultaron heridos.
Los choques más cruentos se registraron en los alrededores del municipio de Sherwangi, donde los militares lograron capturar las posiciones de los extremistas tras «intensos combates».
Además, las tropas lograron asegurar esa localidad y consolidar el perímetro alrededor de Wuzi Sar y Boya, zonas bajo control del Ejército desde ayer.
Según fuentes militares, unas 100.000 personas han abandonado ya la zona de las hostilidades, 22.000 de ellas en los últimos dos días, hacia los distritos cercanos de Tank y Dera Ismail Khan.
El jefe del Ejército, el general Ashfaq Parvez Kayani, envió hoy un mensaje a los habitantes de Waziristán del Sur (medio millón de personas) al asegurar que el objetivo de la ofensiva es eliminar a los terroristas y no a las tribus, quienes «han servido siempre a las tropas paquistaníes sin remuneración».
Coincidiendo con el inicio de la ofensiva, el jefe del Mando Central Conjunto estadounidense, el general David Petraeus, se reunió hoy con el primer ministro paquistaní, Yusuf Razá Guilani.
Guilani, que pidió la asistencia a la comunidad internacional para la reconstrucción de las áreas afectadas por los combates contra la insurgencia, instó a EEUU a entregar la ayuda militar comprometida con Pakistán para hacer frente a la ofensiva, según un comunicado.
El jefe del Gobierno dijo que Islamabad ha estado luchando contra los talibanes en dos frentes, Waziristán y el valle de Swat y agregó que ahora es «imperativo» hacer más por el desarrollo socioeconómico de las áreas afectadas.