COCHABAMBA | EFE
Los países de la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA) inauguraron ayer su VII Cumbre presidencial en la que el bloque pretende consolidar su soberanía monetaria con la creación del Sistema Único de Compensación Regional (Sucre). El presidente de Bolivia, Evo Morales, abrió la sesión presidencial que se celebra en la ciudad de Cochabamba (centro) con la presencia de sus colegas de Venezuela, Hugo Chávez, y de Ecuador, Rafael Correa, entre otras autoridades del bloque.
A la cita de la ALBA en Cochabamba -la cuarta que celebra el bloque en lo que va de año- han acudido también el primer vicepresidente de Cuba, José Ramón Machado, y los primeros ministros de Dominica, Roosevelt Skerrit; San Vicente y las Granadinas, Ralph Gonsalves, y Antigua y Barbuda, Baldwin Spencer. También participan en el encuentro Patricia Rodas, la canciller del depuesto presidente hondureño, Manuel Zelaya, y el secretario del Consejo de Seguridad Nacional de Rusia, Nikolái Pátrushev, en calidad de observador invitado por el bloque.
Dictadura del dólar
En su VII Cumbre, los Gobiernos de la alianza bolivariana pretenden avanzar en su integración económica con la aprobación del Sucre, una nueva moneda virtual que se empleará en los intercambios comerciales entre los países del bloque. El presidente venezolano, impulsor de la ALBA junto a Cuba, aseguró ayer a su llegada a Bolivia que este será un «paso importantísimo» para acabar con lo que denominó «la dictadura del dólar».
Es previsible que los Gobiernos de la ALBA aprueben también una declaración sobre la crisis de Honduras tendente a endurecer las sanciones contra el Gobierno de facto de Roberto Micheletti, si no se resuelve la situación del país.
La ALBA nació en diciembre de 2004 impulsada por Venezuela y Cuba frente al ahora extinto Acuerdo de Libre Comercio de las Américas (ALCA) promovido por Estados Unidos. A esa alianza también pertenecen Bolivia, Ecuador, Honduras, Nicaragua, Dominica, San Vicente y las Granadinas, y Antigua y Barbuda. El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, afirmó ayer que la Alianza Bolivariana para las Américas está obligada a derrotar al golpe de Estado en Honduras, porque es una «amenaza» para el bloque y para toda América Latina.
Posición «sólida»
El mandatario venezolano ratificó «la sólida posición» de la ALBA contra el golpe de Estado en Honduras. «Alguien soltó la jaula a los 'gorilas' (...) trayéndonos los más nefastos recuerdos de la época más oscura del 'gorilismo' latinoamericano. Eso nosotros tenemos que derrotarlo, el golpe en Honduras estamos obligados a derrotarlo», afirmó. Chávez advirtió de que los países miembros del bloque no reconocerán a las autoridades electas en los eventuales comicios convocados por el Gobierno de facto de Roberto Micheletti.