PEKÍN | EFE
Seis uigures arrestados por asesinato y participación en las revueltas del pasado mes de julio en Urumqi (Xinjiang, noroeste) fueron sentenciados a muerte ayer por el Tribunal Popular Intermedio de la ciudad. Se trata de los primeros detenidos por los disturbios del 5 de julio que reciben un castigo oficial por parte de las autoridades chinas. Según informó la agencia oficial Xinhua, los condenados son todos varones y de etnia uigur. Los jueces les hallaron culpables de participar en las revueltas étnicas entre chinos han y uigures, que terminaron con la muerte de al menos 197 personas y más de 1.600 heridos.