ISLAMABAD/LONDRES | EFE
»La operación ha sido un éxito. Hemos puesto fin al ataque. La situación está ahora totalmente bajo nuestro control», aseguró Abbas.
Las fuerzas especiales lanzaron a partir de las 06.00 horas locales (00.00 GMT) dos intentos de rescate en los que liberaron a 30 y 12 miembros del personal del Ejército, incluidos soldados y funcionarios, según la fuente, que agregó que siete militares resultaron heridos durante la operación.
«Todos los insurgentes que permanecían en el edificio han muerto menos uno que está herido y ha sido arrestado y que podría ser el líder del grupo», relató Abbas. En estos momentos, efectivos militares están inspeccionando la zona para recoger pruebas.
Un comando compuesto por una decena de insurgentes lanzó el sábado un ataque contra el cuartel general del Ejército en la ciudad de Rawalpindi, cerca de Islamabad. Tras una hora de enfrentamientos armados en dos puestos de control situados en uno de los accesos al complejo, que se saldaron con la muerte de cuatro terroristas y seis soldados, seis de los insurgentes consiguieron escapar con vida del lugar.
Otro integrista fue abatido horas después, mientras que el grupo restante consiguió introducirse en un edificio de los servicios secretos del Ejército donde tomó a 45 personas como rehenes. El mando militar había estimado previamente que el número de rehenes oscilaba entre diez y quince, aunque la cifra ha sido finalmente superior.
Este ataque supone la tercera acción terrorista en Pakistán en la última semana perpetrada por la insurgencia talibán paquistaní, contra la que el Ejército combate en varias áreas del noroeste del país.
Recordatorio de amenaza
La secretaria estadounidense de Estado, Hillary Clinton, dijo ayer en Londres que el ataque de los talibanes contra el cuartel general del ejército paquistaní en Rawalpindi es un recordatorio de la amenaza que representan los extremistas.
«Lo de ayer fue otro recordatorio de que los extremistas están amenazando de manera creciente la autoridad del Estado», manifestó Clinton en una conferencia de prensa en la capital británica junto al secretario del Foreign Office británico, David Miliband,
No obstante, la secretaria de Estado, que realiza una gira de 5 días por varios países europeos, dijo que Washington confía en el Gobierno de Islamabad para mantener el control, sobre todo en las áreas más sensibles. «Confiamos en el control del Gobierno paquistaní y del Ejército sobre sus armas nucleares», afirmó.
Miliband añadió que Pakistán afronta una «amenaza mortal» con la presencia de los talibanes en su territorio, pero aseguró que no existe el riesgo de que el arsenal atómico desarrollado por este país caiga en algún momento en manos de los terroristas.
El Ejército paquistaní dio por concluido ayer el ataque en Rawalpindi tras liberar a 42 personas que un grupo de talibanes mantenía retenidas desde el sábado en un edificio del cuartel, aunque otros tres rehenes perdieron la vida, informó el portavoz militar, Athar Abbas.