MIAMI | EFE
El presidente de Costa Rica, Oscar Arias, pidió ayer a la comunidad internacional que evite aislar a Honduras, pese a que el Gobierno de facto de ese país está cada vez más lejos de una solución negociada a la crisis política originada por el golpe de Estado del 28 de junio.
Arias también envió un mensaje a Tegucigalpa: insistir en celebrar elecciones bajo las actuales circunstancias, despreciando el Acuerdo de San José, e impedir el ejercicio de los derechos fundamentales pone en riesgo el reconocimiento electoral para devolverle su estatus en la comunidad internacional.
«Lo peor que le puede pasar a la comunidad internacional es querer aislar al gobierno de facto, mas bien debemos estar en comunicación con él, que escuche nuestros consejos», declaró Arias a periodistas en Miami. Arias, mediador en la crisis de Honduras e impulsor del Acuerdo de San José, consideró importante que la comunidad internacional mantenga abiertos los canales de comunicación con el Gobierno de facto en momentos en que se ha profundizado la crisis política y el país está inmerso en un peligroso ambiente de crispación.
En ese contexto saludó la posible visita del secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, y diez cancilleres, según le informó el presidente Roberto Micheletti, que sustituyó al derrocado Manuel Zelaya. Los cancilleres planean viajar a Tegucigalpa el 7 de octubre, precisó el gobernante costarricense antes de disertar en la Conferencia de las Américas, organizada por el diario The Miami Herald, el Banco Mundial y la Universidad Internacional de Florida (FIU).
El mandatario dijo en su intervención que no quiere ver a Honduras convertida en una «especie de Albania centroamericana» y tampoco que le impongan más sanciones, por lo que reclamó trabajar en una solución negociada para superar la crisis política tras la destitución de Zelaya. Pidió a ambos sectores a renunciar a la guerra de palabras porque una escalada verbal se traducirá en una escalada de violencia. «Nada amerita que se derrame sangre entre la población», agregó.
La solicitud abarcó asimismo a los «demás líderes de la región cuyas declaraciones atizan el fuego en lugar de aplacarlo». Con respecto a las elecciones convocadas para el próximo 29 de noviembre, dijo que con las garantías constitucionales suspendidas mediante un decreto emitido el sábado se dificulta el proceso.