En el Partido Social Demócrata (SPD) se ha admitido la derrota. Su líder, el actual ministro de Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, reconoció que el partido ha sufrido una «amarga derrota». «El resultado supone un día amargo para la socialdemocracia alemana», admitió, después de que los sondeos a pie de urna auguren en torno al 23% de los votos para el SPD, su peor resultado desde 1953, cuando logró el 28,8%. El candidato socialdemócrata aseguró que ahora que la CDU y el FDP formarán coalición, «algo que tienen que demostrar», él no «huirá de la responsabilidad» de liderar al partido desde la oposición. En la misma línea se expresó el presidente del partido, Franz Muentefering. «El pueblo soberano ha decidido, el SPD pasa a la oposición», señaló, asegurando que la socialdemocracia seguirá luchando.