WASHINGTON | OTR PRESS
El partido Republicano ya está preparando una intensa campaña de cara a las elecciones legislativas de 2010 en Estados Unidos, la primera gran prueba a la que se enfrentará el presidente estadounidense Barack Obama. La antelación tiene lugar aprovechando la debilidad actual de la imagen del presidente, que no obstante podría verse reestablecida el año próximo.
Las legislativas, que se celebrarán en noviembre del año próximo, suponen una oportunidad para que los republicanos recuperen el control del Congreso. De momento, este último mes han conseguido impulsar su base gracias a la multitudinaria manifestación organizada en Washington el pasado 12 de septiembre ante el Capitolio contra la política fiscal de la Administración Obama.
Por su parte, los demócratas esperan un rebote económico y la confirmación del plan de reforma social propuesto por el presidente, que sin duda consolidarían su posición de cara a los comicios de 2010. A día de hoy, sin embargo, la economía estadounidense sigue convaleciente por el efecto de la crisis económica mundial. Los republicanos se apoyan en el temor que albergan miles de estadounidenses sobre cómo afectará a sus bolsillos la propuesta de reforma de Obama para recuperar escaños en ambas cámaras del Congreso.