EFE
La canciller federal, Angela Merkel, ganadora este domingo de los comicios legislativos en Alemania, es descrita con frecuencia como un discreto camaleón político, con una tendencia enfermiza al compromiso y una enorme capacidad de adaptación al papel que le toca jugar en cada momento.
La canciller alemana, considerada la mujer más poderosa del planeta, según la revista Forbes, se ha aupado durante su primera legislatura al nivel de estadista mundial, sobre todo tras la presidencia que ejerció del G8 y la Unión Europea en 2007 y tras convertirse en referente internacional en la lucha contra la crisis financiera.
Con 48 años, en 2002, asumió el liderazgo de la oposición parlamentaria desde la presidencia del grupo de la Unión en el Bundestag y en tres años después llegó al punto culminante de su carrera al ganar ajustadamente las elecciones generales y desplazar del poder al entonces canciller socialdemócrata Gerhard Schröder.
Un liderazgo con mano firme
Desde entonces ha conducido con mano segura la forzada gran coalición de gobierno en Alemania hasta el fin de la legislatura y haciendo frente a situaciones sumamente complicadas, sobre todo tras el estallido de la crisis financiera internacional.
Casada en segundas nupcias en 1998 con el catedrático de Química Joachim Sauer, Angela Merkel no tiene descendencia y reside discretamente en su piso de toda la vida en el centro de Berlín, en frente del conocido Museo de Pérgamo.
Sus biógrafos aseguran que Merkel se apoya en un grupo de unos 50 amigos y asesores fuera y dentro de su partido con los que comunica permanentemente vía SMS en lo que se ha dado por calificar como el "sistema solar merkeliano".