NUEVA YORK | OTR PRESS
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, defendió ayer una «salida negociada» a la crisis en Honduras y la «restitución democrática» del presidente depuesto hondureño Manuel Zelaya. Zapatero indicó que el tema de Honduras sería tratado en «una reunión con la OEA y otros países en la que estará Moratinos (Ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación)». Según explicó Zapatero, en ese encuentro « entre otras cuestiones se hablará de la vuelta de embajadores, relanzar una nueva iniciativa diplomática para Honduras». Esto supone, añadió, «restitución democrática, salida dialogada y con estabilidad».
El pasado martes, Zapatero y el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, hicieron un «firme llamamiento a las autoridades ' de facto' de Honduras, encabezadas por Roberto Micheletti, para que respeten la integridad de la Embajada de Brasil en Tegucigalpa y del derrocado líder hondureño Manuel Zelaya, según Moratinos.
El ministro, que definió la situación en Honduras como un momento «muy frágil» y «volátil», reiteró el apoyo de España a la labor de mediación del presidente de Costa Rica, Óscar Arias, y el compromiso de la comunidad internacional para que se alcance una solución «pacífica» que no tenga «consecuencias violentas».
Nada de invasiones
Por otra parte, el ministro interino de Defensa de Honduras, Adolfo Sevilla, negó ayer que otros países tengan previsto invadir ese país centroamericano ahora que el mandatario depuesto Manuel Zelaya regresó por sorpresa a Tegucigalpa, casi tres meses después de haber sido derrocado. «No es cierto, nadie va a invadir el país», aseguró Sevilla al calificar de «irresponsables» las versiones que han circulado sobre una posible invasión a territorio hondureño.
«El periodista debe orientar y hablar con la verdad a las personas y no crea malestar en la sociedad», afirmó al hacer un llamamiento a los medios a no generar «zozobra».