EFE
Las riadas que han acabado hoy con la vida de cinco personas en el noreste de Turquía no han sido la única catástrofe natural registrada en menos de 24 horas. Y es que ayer 17 personas murieron en las inundaciones provocadas por las intensas lluvias caídas en la zona tunecina de Redeyef, a 160 kilómetros al sur de la capital.
El presidente tunecino Zín El Abidín Ben Alí ordenó la creación de una comisión para acudir en ayuda urgente de la región siniestrada con movilización de medios de los ministerios de Defensa e Interior.
La región de Redeyef en la provincia de Gafsa fue escenario de intensas precipitaciones que provocaron la inundación de viviendas y carreteras, así como que varios automóviles fuesen arrastrados por el lodo y las aguas.